Proyecto

ARCHIVO MAESTRO PRIETO

Plataforma Digital

Proyecto institucional financiado por el MPPE 

 

 

  • Origen: Biblioteca Nacional, Libros Raros, Archivo LBPF
  • Anaquel: 1
  • Tramo: 1
  • Caja: 1
  • Carpeta: 14
  • Autor: Luis Beltrán Prieto
  • Lugar: Caracas
  • Año: 1936
  • Síntesis: La escuela es un caos de elementos y organismos desintegrados e inconexos, sin meta y sin concepto que la definan en su función social trascendente. Intereses bastardos e inconfesables ambiciones, así como la politiquería, impiden la estructuración orgánica de un sistema educacional. Se requiere de una escuela unificada en la que el niño y su desarrollo sea el centro de un proyecto educativo nacional.

Luís Beltrán Prieto F

La educación como función social de gran trascendencia requiere de una racionalización de acuerdo con su finalidad.

Hay una ciencia de la educación que establece los principios y las normas que han de seguirse para esa organización, pero desgraciadamente intereses bastardos e inconfesables ambiciones se oponen a la estructuración orgánica de un sistema educacional en nuestro país, y la escuela, nuestra pobre escuela, es apenas un inconexo amontonamiento de instituciones sin sentido. Legislación, programas, horarios, locales, material escolar, todo está desvinculado, sin correlación alguna, y el maestro frente a este maremagnum apenas si puede poner un poco de orden en el dislocamiento, apenas si puede laborar por un mejoramiento de esta anormal situación, porque los que conspiran contra la cultura, los enemigos de la educación, acechan desde muy cerca, no sea que cualquier intento de organización pueda ponerlos fuera, aventarlos a distancia evitando su intervención destructora.

La escuela como organismo vivo ha de estar articulada armoniosamente, internamente organizada y dentro de un ambiente apropiado para su crecimiento y duración; sin estas condiciones elementales, la escuela no podrá existir y en realidad no existe entre nosotros sino como cuerpo muerto incapaz para la sana y racional educación de nuestros niños.

Este desastre lo miran los maestros, lo comprenden y con denuedo vienen luchando por hacer posible una escuela venezolana, científicamente estructurada, donde el niño pueda ser atendido de acuerdo con sus aptitudes y tendencias, y en armonía con su desenvolvimiento espiritual, una escuela que marche en seguimiento del niño desde el kindergarten hasta la Universidad, plegándose a sus necesidades y exigencias, sin urgir esfuerzos que el niño no pueda dar. Una escuela hecha para el niño, cambiando el concepto imperante entre nosotros de que es el niño el que ha de adaptarse a la escuela.

Pero la voz del maestro se pierde en el vacío; la política, la funesta politiquería venezolana, pone algodones en los oídos de quienes deben oír este grito desesperado de los que ven el naufragio sin poder conjurarlo. Nuestra escuela se hunde, se hunde irremisiblemente en el caos de incoordinación, pero aún seguiremos luchando los maestros no para salvar sus reatos, sino para levantar en su lugar la nueva escuela venezolana, enclavada en el presente y dirigida al porvenir como una esperanza. La nueva escuela que, como cuerpo vivo, estará en el presente soñando en el futuro y que sólo mirará hacia atrás para contemplar el reguero de vidas que sacrificó la vieja escuela y el egoísmo de los hombres: para ver en la lejanía de un pasado ominoso las luchas enfurecidas de rencores y odios con que los hombres se destruyen y se insultan envenenando la existencia de los niños y haciendo cómplices a la Escuela de la perpetuación ignominiosa de la barbarie. Escuela del porvenir; escuela humana, donde el niño viva su propia vida, donde aprender no sea un martirio ,sino el ejercicio normal de las facultades de los hombres de mañana, de los niños de hoy, que viven la tortura de nuestro sistema educacional caduco.

Para la escuela a que aspiran los maestros conscientes de Venezuela la tradición inoperante y muerta que anquilosa los espíritus colocándolos fuera de la época, no tienen significado ni interés, sin que esto implique un desprecio total de lo viejo y tradicional, ya que esto, cuando tiene raigambres profundas y es una realidad emocional, palpitante, debe ser aprovechado para la nueva creación; la tradición que viviente se amolda a las necesidades de una época y se remoza para la construcción del futuro, esa necesariamente será cultivada, porque el maestro no quiere destruir nada útil, ya que él tiene el sentido de la responsabilidad y ha aprehendido el significado y la finalidad de la nuera escuela y la función que dentro de ella se le asigna.

Esta escuela que soñamos, que luchamos por conquistar, no será una realidad mientras la Política interfiera la función normal del maestro, mientras no se respete la técnica educacional y se continúe dando mayor importancia a las conveniencias de un momento de agitación que a los valores permanentes de la cultura, mientras que el maestro que trabaja por el perfeccionamiento de la Humanidad, entregándose con cariño a su labor, no sea respetado en su persona y en su obra. Esa escuela será una realidad cuando se estimule la obra de creación de los maestros y se pongan a su disposición todos los elementos indispensables para realizar el progreso.

Tomado del número 1 de la revista F.E.V. del mes de noviembre de 1.936.

Luis Beltrán Prieto Figueroa<br />El Estado Docente
Luis Beltrán Prieto Figueroa
El Estado Docente

Nuestra educación, por imperativos sociales debe ser progresiva, entendido el término en el sentido de una educación para la formación del hombre integral en su postura de miembro de una comunidad, del ciudadano libre y responsable con el desarrollo económico social, capaz de influir en una mejor y más grande producción, no para aprovechamiento de unos pocos sino para mayor beneficio social. La formación del productor hábil y del consumidor previsivo es objeto de la educación en los pueblos sobre el camino del desarrollo. En esa forma la educación sirve a los fines del mejoramiento individual y social. 

Iconografía histórica
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En el Litoral Central
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una clase magistral
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Y Cacilia de Prieto
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una asamblea realizada en la CTV (frontal)
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción

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De una educación de castas a una educación de masas
De una educación de castas a una educación de masas

En trabajo anterior hicimos referencia a los artículos que en la Constitución Cubana y en la Constitución Venezolana establecen lo que se ha dado en lla-mar la “escuela unificada”, que no es otra cosa que la organización, armoniosa del sistema educativo, a fin de que sus ciclos y secciones se adapten al desenvolvimiento y necesidades de los educandos y a las exigencias y características de la Nación1. No obstante, este concepto técnico está cargado además de contenido social y político, que le viene de las luchas sostenidas en Europa para borrar las diferencias clasistas con que estuvo signada toda la educación en aquel continente. En efecto, allí se consideró la división de la educación en primaria, secundaria y superior, y dentro de estas divisiones varias clases de escuelas como expresión de cerrados conceptos clasistas, que fijaban una limitada educación primaria para la clase popular, educación media o secundaria  para la clase media y educación superior o universitaria para las clases llamadas altas de la sociedad. Los tres sistemas de educación, con finalidades diferentes y a veces contrapuestas, acentuaban el aislamiento que mantuvo alejadas a las clases sociales en lucha permanente: los de abajo por romper el cerco y los de arriba por estrecharlo aún más, para ensanchar o mantener sus privilegios. A este respecto el Comité Fleming, en informe elevado sobre “Public School” en Inglaterra afirmaba que: “Es imposible sostener el cargo hecho frecuentemente de que la “Public School” haya creado las diferencias sociales del siglo XIX.

El Estado Docente
El Estado Docente

AL MODO DEL FAMOSO ESCRITO de Marx y Engels, el Manifiesto Comunista, un fantasma recorre el país cada vez que se propone una Ley Orgánica de Educación: ¡el fantasma del Estado docente!

Para sostener lo anterior apenas si sea necesaria una revisión crítica de las polémicas, debates, enconadas oposiciones y movilizaciones de diverso signo ideológico y político que la tesis de la intervención del Estado en la educación ha provocado y aún hoy provoca: de un lado, los sectores identificados con el ensanchamiento de la democracia desde la educación de las mayorías con la responsable orientación, supervisión y financiamiento del Estado; de otro, aquellos que desde un descolorido liberalismo o una posición abiertamente conservadora, se le oponen tenazmente en defensa de intereses individuales y corporativos no ajenos a una concepción elitesca de la sociedad y a cuantiosos intereses económicos



Educación, Pueblo y Ciudadanía
Educación, Pueblo y Ciudadanía

Educación, pueblo y ciudadanía, en su tercera edición, forma parte de la extensa obra escrita por Guillermo Luque. Este libro, en particular, representa y retrata el difícil camino de la educación venezolana en el período histórico que abarca desde fines del siglo xix hasta la primera mitad del siglo xx.

Ese tiempo es expresión del vapuleado siglo xix venezolano, caracterizado por la inexistencia de paz social. Este estado de zozobra impactaría en todas las formas de relacionamiento social, incluyendo la escuela y a maestros y maestras y a escolares de todas las edades. Escudriñando en los archivos nacionales sobre el tema, encontramos de manera recurrente documentos sobre el cierre de las actividades académicas, que al cruzarlas con acontecimientos militares, revoluciones, montoneras, asonadas, etc., permiten su interpretación y explicación y ayuda a completar el rompecabezas social y político sobre el cual está la educación. Esa inestabilidad política que estremecerá al país durante más de un siglo, incluyendo la aparente paz gomecista, repercutirá necesaria e insoslayablemente en la educación como caja de resonancia, porque la educación forma parte de la estructura social y política.

Revista Pedagógica

La Revista Pedagógica fue creada como medio de divulgación de los agremiados en la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria (SVMIP) constituida un 15 de enero de 1932. Los más activos impulsores de la Revista Pedagógica fueron los maestros Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Suniaga, Alirio Arreaza, Luis Padrino, José Rafael Mena, Víctor Orozco, y las maestras Mireya Vanegas, Flor González, Elsa Acosta, Mercedes Fermín, miembros activos de la SVMIP.

El Maestro Poeta

Suponer que el Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa adquirió su condición de poeta en el momento que dio a conocer su obra primera titulada Mural de mi ciudad (1975), cuando había alcanzado los setenta y tres años de vida es una equivocación. Es suponer que en él, de pronto, se expresó una sensibilidad hasta entonces desconocida. No es así. En Prieto Figueroa hallamos a lo largo de su existencia una muy afirmada y fina sensibilidad por una cuestión tan...

Revista POLÍTICA

Creada por el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, la revista POLÍTICA ratifica su condición de humanista preocupado por las ideas, por los problemas nacionales, como de aquellos propios de la América del Sur. Desde esta tribuna, Prieto Figueroa se afirma como un curioso y preocupado observador, no en condición de diletante, sino como hombre de acción política, que se propone conocer para actuar sobre las realidades que se discutieron en sus páginas.