Proyecto

ARCHIVO MAESTRO PRIETO

Plataforma Digital

Proyecto institucional financiado por el MPPE 

 

 

  • Origen: Biblioteca Nacional, Libros Raros, Archivo LBPF
  • Anaquel: 1
  • Tramo: 4
  • Caja: 19
  • Carpeta: 29
  • Autor: Rómulo Betancourt
  • Lugar: Washington
  • Año: 1949
  • Síntesis: Enviada desde Washington a Luis Beltrán Prieto Figueroa, pone en evidencia las difíciles condiciones del exilio de Acción Democrática tras el golpe de 1948. El remitente, presuntamente Rómulo Betancourt, coordina la atención médica para el hijo de Prieto y recomienda especialistas en el hospital Johns Hopkins de Baltimore por una afección nerviosa. Le ofrece, además, acogerlos en su casa como refugio y expresión de amistad y solidaridad. En el plano político, el autor califica de fútil la discusión sobre una insurrección armada basada en esquemas históricos superados, defendiendo en su lugar una resistencia civil beligerante y resuelta, sustentada en la nueva estructura social y las fuerzas obreras organizadas del país. Asimismo, desaconseja a Prieto mudarse a México por su ultranacionalismo y le sugiere Chile o Uruguay para ejercer la docencia y escribir sobre la educación venezolana. Finalmente, menciona el avance de su propia obra, "Revolución y Contrarrevolución en Venezuela", un balance crítico sobre la gestión de gobierno antes del destierro.

Washington, 27 de julio de 1949

Querido orejón:

Tengo recibidas dos tuyas. Aprovecho el regreso de Jatar para contestarlas.

Con relación al viaje de la comadre y de tu muchacho, creo lo más conveniente que vengan directamente a Washington, y no a Nueva York. El pasaje pueden transferirlo de la Aeropostal a la National, o a cualquier otra línea que haga escala en esta ciudad. Los mejores neurocirujanos están en el Jhon Hopskin, de Baltimore, a una hora de aquí en automóvil. Aquí llegarían a casa y yo mismo los llevaría a esa ciudad, haciendo previamente la cita. Al efecto, tengo pensado ir el sábado a Baltimore con Marcos Falcón, quien se operó allí y tiene buenas conexiones. Para eso sería necesario que al recibir esta carta me pusieras un cable diciéndome que aceptan esta sugerencia 9 indicándome la fecha en que viajaran. Tu sabes que en ese Hospital de que te hablo fue operada mi hermana María Teresa, quien vino de Venezuela directa mente a Baltimore porque los médicos consideran que ese es el mejor

centro clínico y quirúrgico para afecciones del sistema nervioso. Quedo en espera de tu respuesta, y no tengo para que decirte que Cecilia será aquí una hermana nuestra. La vida me ha golpeado y he liquidado muchos afectos personales, y ya soy bastante escéptico con respecto a eso que llaman la amistad. Pero ustedes se cuentan entre las pocas gentes a quienes realmente queremos mi mujer y yo.

En cuanto al enfoque político de la situación venezolana te digo que no hay diferencia entre lo que digo en mi carta para el CEN y las observaciones tuyas. Planteo la necesidad de que el Partido no se enquiste en una concha, sino que tome la calle, para una acción diaria- y constante. Esta resistencia civil activa y vigorosa, que nada tiene que hacer con el ahimsa védico ni con los brazos cruzados de Gandhi, dar a al traste con aquella gente. Una acción de ese tipo galvanizara no solo al pueblo, sino también a la gente leal a la democracia que aún queda en los cuadros del ejército. Esta acción que propugno (y que ya está manifestándose allá en actos como el mitin universitario y lo sucedido en el aeropuerto de Maiquetía) es la misma que ha dado sus frutos positivos en una serie de países (Chile contra Ibáñez, Guatemala contra Ubico, Cuba contra Machado, Bolivia contra Villarroel). Pero para realizarla hay que tener fe en ella. Quedan compañeros, allá y por aquí, que siguen todavía rindiendo culto a la tesis arcaica de solo con invasiones o con golpes cuartelarios se toma en el poder. Olvidan que se ha hecho más compleja la organización social del país y que dentro de él ya cuentan mucho las fuerzas obreras organizadas; y olvidan también que la protesta armada era la única forma posible de reaccionar contra los gobiernos en épocas en que na existían fuerzas populares políticamente organizadas. Por otra parte, la discusión resulta un poco bizantina, porque no es que nosotros escojamos ese estilo de acción, disponiendo de otras vías transitable de inmediato. La realidad es que la única vía que se nos presenta en el actual momento es la de la acción civil, la de la resistencia civil, y la debemos trajinar resueltamente, beligerantemente. Insisto tanto en esto porque desde hace meses vengo tocando sobre la mi ama tecla, porque queda todavía mucha gente en nuestras filas que conceptúan como única forma posible de lucha la insurrecciona a plazo fijo.

Me dices que vas a México. Medítalo bien. Ese es un país ultra-nacionalista. No veo para ti muchas posibilidades de trabajo allí. ¿Porque no piensan mejor en el Sur, Chile o Uruguay? Allí trabajarías en tu labor docente y escribirías un libro, que debe ser serio, fundamental, sobre el problema educacional venezolano. Ya está bastante avanzado mi trabajo. Se titula Revolución y Contrarrevolución en Venezuela. Es un balance relativamente esquemático, pero ahondado y serio, de la trayectoria histórica de Venezuela, dándole énfasis al enfoque de nuestra obra de gobierno y administración. \ A\ l Envió una carta para el Comité. Abrazos para Cecilia y para ti,

Revista Pedagógica

La Revista Pedagógica fue creada como medio de divulgación de los agremiados en la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria (SVMIP) constituida un 15 de enero de 1932. Los más activos impulsores de la Revista Pedagógica fueron los maestros Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Suniaga, Alirio Arreaza, Luis Padrino, José Rafael Mena, Víctor Orozco, y las maestras Mireya Vanegas, Flor González, Elsa Acosta...

El Maestro Poeta

Suponer que el Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa adquirió su condición de poeta en el momento que dio a conocer su obra primera titulada Mural de mi ciudad (1975), cuando había alcanzado los setenta y tres años de vida es una equivocación. Es suponer que en él, de pronto, se expresó una sensibilidad hasta entonces desconocida. No es así. En Prieto Figueroa hallamos a lo largo de su existencia una muy afirmada y fina sensibilidad por una cuestión tan...

Revista POLÍTICA

Creada por el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, la revista POLÍTICA ratifica su condición de humanista preocupado por las ideas, por los problemas nacionales, como de aquellos propios de la América del Sur. Desde esta tribuna, Prieto Figueroa se afirma como un curioso y preocupado observador, no en condición de diletante, sino como hombre de acción política, que se propone conocer para actuar sobre las realidades que se discutieron en sus páginas... 

Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En el Litoral Central
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una clase magistral
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Y Cacilia de Prieto
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una asamblea realizada en la CTV (frontal)
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción
De una educación de castas a una educación de masas

En trabajo anterior hicimos referencia a los artículos que en la Constitución Cubana y en la Constitución Venezolana establecen lo que se ha dado en llamar la “escuela unificada”, que no es otra cosa que la organización, armoniosa del sistema educativo, a fin de que sus ciclos y secciones se adapten al desenvolvimiento y necesidades de los educandos y a las exigencias y características de la Nación1. No obstante, este concepto técnico está cargado además de contenido social y político, que le viene de las luchas sostenidas en Europa para borrar las diferencias clasistas con que estuvo signada toda la educación en aquel continente. En efecto, allí se consideró la división de la educación en primaria, secundaria y superior, y dentro de estas divisiones varias clases de escuelas como expresión de cerrados conceptos clasistas, que fijaban una limitada educación primaria para la clase popular, educación media o secundaria  para la clase media y educación superior o universitaria para las clases llamadas altas de la sociedad. Los tres sistemas de educación, con finalidades diferentes y a veces contrapuestas, acentuaban el aislamiento que mantuvo alejadas a las clases sociales en lucha permanente: los de abajo por romper el cerco y los de arriba por estrecharlo aún más, para ensanchar o mantener sus privilegios. A este respecto el Comité Fleming, en informe elevado sobre “Public School” en Inglaterra afirmaba que: “Es imposible sostener el cargo hecho frecuentemente de que la “Public School” haya creado las diferencias sociales del siglo XIX.

La Escuela Nueva en Venezuela

La Escuela Nueva en Venezuela es libro escrito por la vanguardia pedagógica del siglo XX venezolano; es obra, todavía hoy, de innegable actualidad tanto para la reflexión como para la acción educativa que las transformaciones económicas, sociales, políticas y éticas le plantean hoy a la escuela y, no menos, a la comunidad nacional. Lo decimos de una vez: la pedagogía de la Escuela Nueva, sus principios generales, su humanismo y experiencia probada, armonizan con los cambios revolucionarios que hoy tenemos por delante. No obstante lo anterior, parece increíble que esta segunda edición del libro La Escuela Nueva en Venezuela, obra conjunta de Luis Beltrán Prieto Figueroa y de Luis Padrino, su más aventajado discípulo y colaborador de entonces, haya tenido que esperar más de seis décadas y media desde su primera edición en 1940. Ya esta simple constatación nos debería hacer meditar acerca dela valoración que entre nosotros, docentes o no, ha tenido y tiene la pedagogía en tanto teoría de la educación o de la práctica educativa que se propone la explicación de los qué y los para qué tanto en su vertiente filosófica que nos remite a la finalidad de la educación,como en su vertiente empírica que se aboca a los problemas prácticos del aprendizaje. En parte, ese desconocimiento de nuestra reflexión acerca de los problemas pedagógicos tiene su origen en un hecho característico en sociedades como ésta, donde ha prevalecido una cultura de élites desarraigadas de nuestros graves asuntos como colectivo, uno de ellos, la educación de las mayorías.

Educación, Pueblo y Ciudadanía

Educación, pueblo y ciudadanía, en su tercera edición, forma parte de la extensa obra escrita por Guillermo Luque. Este libro, en particular, representa y retrata el difícil camino de la educación venezolana en el período histórico que abarca desde fines del siglo xix hasta la primera mitad del siglo xx. Ese tiempo es expresión del vapuleado siglo xix venezolano, caracterizado por la inexistencia de paz social. Este estado de zozobra impactaría en todas las formas de relacionamiento social, incluyendo la escuela y a maestros y maestras y a escolares de todas las edades. Escudriñando en los archivos nacionales sobre el tema, encontramos de manera recurrente documentos sobre el cierre de las actividades académicas, que al cruzarlas con acontecimientos militares, revoluciones, montoneras, asonadas, etc., permiten su interpretación y explicación y ayuda a completar el rompecabezas social y político sobre el cual está la educación. Esa inestabilidad política que estremecerá al país durante más de un siglo, incluyendo la aparente paz gomecista, repercutirá necesaria e insoslayablemente en la educación como caja de resonancia, porque la educación forma parte de la estructura social y política.