Proyecto

ARCHIVO MAESTRO PRIETO

Plataforma Digital

Proyecto institucional financiado por el MPPE 

 

 

  • Anaquel: 1
  • Tramo: 4
  • Caja: 19
  • Carpeta: 1
  • Autor: Luis Beltrán Prieto
  • Lugar: La Habana, Cuba
  • Año: 1949
  • Síntesis: Carta en la que Prieto hace un colorido retrato de su exilio, que siguió al derrocamiento de Gallegos. En tal sentido, a partir de una caracterización casi sublime de la amistad que lo une a Navea, refiere diversos tópicos: la diversa oleada de exiliados en aumento, y que, como el mismo Prieto, se exponen a condiciones precarias de existencia social y desempleo; su actividad partidista para continuar la lucha contra la dictadura; el episodio de una delicada operación a la que ha sido sometido Edgardo; el proyecto editorial de una revista política, que comparte con personalidades como Alejandro Oropeza, Juan Pablo Pérez Alfonzo y Mario García Arocha; la crisis del socialismo chileno; la salida al exilio en México de Mercedes Fermín; la solicitud de material bibliográfico para el desarrollo de sus actividades como político y educador, y, por último, Prieto hace votos por seguir aunando esfuerzos para el desarrollo de una nueva escuela que deje atrás la inutilidad y la barbarie de la escuela tradicional.

Habana 11 de septiempre de 1949

Señor Daniel Navea 

Santiago de Chile, 

Mi querido Daniel: hace casi dos meses que recibí tu carta y me apena que sea ahora cuando te de contestación. Créeme que para traducir la emoción que me produjo no tenía palabras adecuadas y ahora, después de la aclimatación al nuevo ambiente de la libertad, como quien regresa de la obscuridad y se ofusca con la luz me siento a la máquina para dejarla correr, no para expresar hermosas ideas sino mi puro sentimiento, expresión de corazón sincero que sabe ser sensible a la amistad y al cariño de los amigos para quienes guardo siempre la mejor reserva de mis afec­tos. No sabes como te agradezco tus palabras, tan llenas de generosidad, tan compañeras como siempre, porque nuestra amistad no es la hija bastarda de un momento de entusiasmo, sino el fruto de una comprensión que ya dura años y no ha sido suficiente para mermarla ni contratiempos ni distancias. 

Me encuentro de nuevo en la lucha. Acorralado, lejos de mi hogar que es el refugio obligado de mis luchas y afanes, sin el estímulo que me brinda mi inseparable compañera de todas las horas, tengo la disposición de animo mejor para darle la pelea a los despotas de mi patria. Aquí me tienes en Cuba, al fren­te del Comité de Coordinación de las gestiones de nuestro partido en el exterior. Cada día pinchamos en el nervio de la dictadura, con la certeza de que mas temprano que nunca será día de libertades en Venezuela. Aumenta el grupo de exilados políticos. 

Ya alcanzan a cerca de doscientos: obreros, sin recursos, maestros, estudiantes, profesionales de todas las ramas, forman hoy el grupo de hombres y mujeres aventados de la patria, Pero tenemos la firme convicción, la certeza de que nuestro peregrinaje no será tan largo que aminore nuestras fuerzas de resistencia. Cada cual cumple su tarea con entusiasmo, solo que la urgente necesidad de ganarse la vida, en quien no tiene otro recurso que su trabajo, merma la eficacia de la acción. Tu bien dices que nos conoces. Sabes de lo que somos capaces. Pero ahora nuestra capacidad ha de multiplicarse, porque para destruir el mal ha de acrecentar sus recursos la inteligencia. 

Yo no tengo todavía trabajo. He recibido una oferta de los Estados Unidos para escribir un libro y para intervenir en algunos trabajos. He formulado un plan que se esta estudiando, y si ello no me resulta veré que he de hacer. No descarto de un todo la posibilidad de ir a Chile, si no a trabajar por mucho tiempo si a una gira de conferencias, siempre que se me garantizara el pasaje y los gastos de estadía en esa. Zamorano me hablaba de la posibilidad de ir a los cursos de verano, pero la verdad es que con las tareas que tengo encima no podría ponerme a preparar un curso sistemático, a menos que no se tratara de cosas que pudiera explicar sin mucha preparación y eso no me satisface. De todos modos quisiera conocer tu opinión al respecto. 

Para verme estuvo Cecilia en La Habana, de aquí nos trasladamos a Washigton, donde hicimos ver a Edgardo con grandes especialistas del Hospital de Niños de esa ciudad. Opinaron operar­lo y así lo hicimos. Se optó por una operación que solo se está aplicando desde hace seis meses y que consiste en ligar la yugular con la carótida para inyectar mayor cantidad de sangre al cerebro, pues parece que todos los trastornos se debían a deficiente circulación cerebral. Fue una Operación delicada, pero hecha con maestría admirable, en forma tal que cinco días después de la operación el chico pudo regresar a la casa. Lo más curioso de todo esto es que en médico y hospitalización no se gastaron tres mil bolívares. El chico ha quedado bien y los médicos aseguran que lentamente se recuperará el dominio de la mano y del pie derechos, que son los afectados. En efecto, ya comienza a usarlos, pero acaso sea efectos de una apresurada apreciación de padres que sienten la mejoría antes de que ésta se produzca. No obstante nuestra ilusión parece que no es tal, pues los electroencefalogramas que se le hicieron con posterioridad a la operación, comparados con los anteriores a la operación,acusan ya desaparición de trastornos en el funcionamiento del cerebro. Cecilia se fue muy contenta el 31 del mes pasado, pues debía abrir la escuela el primero/ y no quería faltar, para no dar pretextos, ya que tiene que seguir trabajando, ahora con mas apremios que en las épocas anteriores. 

Yo he estado ocupándome de cuestiones editoriales. Con algunos amigos planeamos una editorial con pretensiones continentales, que luego ha sido modificada. Tendrá mas que todo una finalidad de carácter político, pues su propósito fundamental es dar a conocer el pensamiento político y social de los grandes conductores americanos. Figuran en la dirección económica, Alejandro Oropeza, Juan Pablo Pérez Alfonzo y Mario García Arocha. y en la Dirección intelectual Rómulo Betancourt, Germán Arciniégas y yo, y además habrá una serie de asesores, entre los cuales estarían Gallegos, Andrés Eloy Blanco y varios escritores americanos de prestigio continental. Pero no por ello desprecio el ofrecimiento que me haces de colaborar con Uds en la editorial que proyectan. Sólo que necesito tiempo para entregarme a esas tareas, y si he de escribir el libro de que te hable más arriba y otros trabajos que ya tengo en preparación, no podría rendir una labor a la altura de mis deseos. 

Celebro tus propósitos unificadores del socialismo chileno, pues es una lástima que un partido que tenía un porvenir brillante en América ahora dé el espectáculo de archipiélago de la inconformidad. Sin embargo no quisiera opinar sobre estas cosas y así se lo dije a Bernardo, pues en todas las fracciones tengo amigos entrañables a quienes quiero y no desearía que por inclinar mis preferencias a uno u otro se enfriaran esas amista­des, como suele suceder en estos pleitos de la política en los que no podemos participar con la responsabilidad que conlleva una actitud de esa naturaleza. Ojala tengan éxito y que cuando yo llegue a esa pueda abrazar en un solo hogar a los socialistas chilenos, mis amigos, ya forjando el gran movimiento de redención de las masas trabajadores de ese gran país. 

Mercedes fue puesta en libertad y marchó a México. Allí le escribí diciéndole tu opinión sobre su viaje a Chile. No he obtenido respuesta todavía, ni siquiera si ha llegado a México todavía, pues malicio que puede haberse retardado en él camino para coger aliento, ya que la tortura moral a que la sometieron debe haberla dejado agotada.

Ésta te la escribo de carrera pues quiero aprovechar el viaje de Olivo que te entregará esta personalmente y,son las dos de la mañana, con un calor que tuesta negros, según el decir de Andrés Eloy Blanco. Pero no quiero terminarla sin encarecerte me envíes alguna bibliografía sobre trabajos de seminario, consti­tución! de grupos de estudio y si hay alguna cosa en Chile aprovechable para un trabajo serio, te estimaría me lo remitieras. Si es posible conseguir allí el libro de Letelier sobre filosofía de la educación te estimaría enviármelo a Washington, (ilegible) 5340./ Belt Roat. N.W. D.C. 

Si de los trabajos de la comisión tienes algunas cosas que me puedan ser útiles, te estimaría enviarme una copia. Para que no repitas los envíos te indico que tengo el plan, el proyecto de escalafón, de instituto de profesionalización, de inspección, de organización del Ministerio. Me hace falta el material preparado por el ministerio de Hacienda sobre distribución de los presupuestos, de los cuales se les envió copia a cada uno de los miembros de la Comisión y que no me ha sido posible conseguirlos. Sé que tú debes tener copia de una carta que remití a García Maldonado, de la cual te entregué un ejemplar. Si es posible envíame una copia, pues contiene unas cuestiones de principio que no quisiera dejar de lado en la cosas que estoy haciendo. Si tienen la parte del reglamento que habían redactado, me lo remites. 

Esta es demasiado larga para una carta y muy corta para una pastoral, pero me parece que todavía son los días de la mutua colaboración en la obra común de hacer una escuela con nuestros principios y con nuestro espíritu, que la barbarie interrumpió para daño de la cultura de nuestro pueblo y en desmedro de un anhelo de liberación espiritual de nuestros niños de toda la balumba de cosas inútiles que se le inculcan en nuestras escuelas. Después continuaremos la labor interrumpida, porque la obra de la escuela del hacer provechoso apenas ha sufrido un pequeño contratiempo, Como San Luis, diremos (acuérdate que yo también me llamo Luis)« “como decíamos ayer”. Pero ahora tenemos muchas cosas que decir y otras tantas por hacer. 

Mis saludos para la señora, mis recuerdos cariñosos para Rómulo Navea y los demás cabros, y tú cuenta con el afecto invariable de quien es tu amigo y compañero,

Luis Beltrán Prieto Figueroa<br />El Estado Docente
Luis Beltrán Prieto Figueroa
El Estado Docente

Nuestra educación, por imperativos sociales debe ser progresiva, entendido el término en el sentido de una educación para la formación del hombre integral en su postura de miembro de una comunidad, del ciudadano libre y responsable con el desarrollo económico social, capaz de influir en una mejor y más grande producción, no para aprovechamiento de unos pocos sino para mayor beneficio social. La formación del productor hábil y del consumidor previsivo es objeto de la educación en los pueblos sobre el camino del desarrollo. En esa forma la educación sirve a los fines del mejoramiento individual y social. 

Iconografía histórica
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En el Litoral Central
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una clase magistral
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Y Cacilia de Prieto
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
En una asamblea realizada en la CTV (frontal)
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Luis Beltrán Prieto Figueroa
Sin descripción

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De una educación de castas a una educación de masas

En trabajo anterior hicimos referencia a los artículos que en la Constitución Cubana y en la Constitución Venezolana establecen lo que se ha dado en llamar la “escuela unificada”, que no es otra cosa que la organización, armoniosa del sistema educativo, a fin de que sus ciclos y secciones se adapten al desenvolvimiento y necesidades de los educandos y a las exigencias y características de la Nación1. No obstante, este concepto técnico está cargado además de contenido social y político, que le viene de las luchas sostenidas en Europa para borrar las diferencias clasistas con que estuvo signada toda la educación en aquel continente. En efecto, allí se consideró la división de la educación en primaria, secundaria y superior, y dentro de estas divisiones varias clases de escuelas como expresión de cerrados conceptos clasistas, que fijaban una limitada educación primaria para la clase popular, educación media o secundaria  para la clase media y educación superior o universitaria para las clases llamadas altas de la sociedad. Los tres sistemas de educación, con finalidades diferentes y a veces contrapuestas, acentuaban el aislamiento que mantuvo alejadas a las clases sociales en lucha permanente: los de abajo por romper el cerco y los de arriba por estrecharlo aún más, para ensanchar o mantener sus privilegios. A este respecto el Comité Fleming, en informe elevado sobre “Public School” en Inglaterra afirmaba que: “Es imposible sostener el cargo hecho frecuentemente de que la “Public School” haya creado las diferencias sociales del siglo XIX.

La Escuela Nueva en Venezuela

La Escuela Nueva en Venezuela es libro escrito por la vanguardia pedagógica del siglo XX venezolano; es obra, todavía hoy, de innegable actualidad tanto para la reflexión como para la acción educativa que las transformaciones económicas, sociales, políticas y éticas le plantean hoy a la escuela y, no menos, a la comunidad nacional. Lo decimos de una vez: la pedagogía de la Escuela Nueva, sus principios generales, su humanismo y experiencia probada, armonizan con los cambios revolucionarios que hoy tenemos por delante. No obstante lo anterior, parece increíble que esta segunda edición del libro La Escuela Nueva en Venezuela, obra conjunta de Luis Beltrán Prieto Figueroa y de Luis Padrino, su más aventajado discípulo y colaborador de entonces, haya tenido que esperar más de seis décadas y media desde su primera edición en 1940. Ya esta simple constatación nos debería hacer meditar acerca dela valoración que entre nosotros, docentes o no, ha tenido y tiene la pedagogía en tanto teoría de la educación o de la práctica educativa que se propone la explicación de los qué y los para qué tanto en su vertiente filosófica que nos remite a la finalidad de la educación,como en su vertiente empírica que se aboca a los problemas prácticos del aprendizaje. En parte, ese desconocimiento de nuestra reflexión acerca de los problemas pedagógicos tiene su origen en un hecho característico en sociedades como ésta, donde ha prevalecido una cultura de élites desarraigadas de nuestros graves asuntos como colectivo, uno de ellos, la educación de las mayorías.

Educación, Pueblo y Ciudadanía

Educación, pueblo y ciudadanía, en su tercera edición, forma parte de la extensa obra escrita por Guillermo Luque. Este libro, en particular, representa y retrata el difícil camino de la educación venezolana en el período histórico que abarca desde fines del siglo xix hasta la primera mitad del siglo xx. Ese tiempo es expresión del vapuleado siglo xix venezolano, caracterizado por la inexistencia de paz social. Este estado de zozobra impactaría en todas las formas de relacionamiento social, incluyendo la escuela y a maestros y maestras y a escolares de todas las edades. Escudriñando en los archivos nacionales sobre el tema, encontramos de manera recurrente documentos sobre el cierre de las actividades académicas, que al cruzarlas con acontecimientos militares, revoluciones, montoneras, asonadas, etc., permiten su interpretación y explicación y ayuda a completar el rompecabezas social y político sobre el cual está la educación. Esa inestabilidad política que estremecerá al país durante más de un siglo, incluyendo la aparente paz gomecista, repercutirá necesaria e insoslayablemente en la educación como caja de resonancia, porque la educación forma parte de la estructura social y política.

Revista Pedagógica

La Revista Pedagógica fue creada como medio de divulgación de los agremiados en la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria (SVMIP) constituida un 15 de enero de 1932. Los más activos impulsores de la Revista Pedagógica fueron los maestros Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Suniaga, Alirio Arreaza, Luis Padrino, José Rafael Mena, Víctor Orozco, y las maestras Mireya Vanegas, Flor González, Elsa Acosta, Mercedes Fermín, miembros activos de la SVMIP.

El Maestro Poeta

Suponer que el Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa adquirió su condición de poeta en el momento que dio a conocer su obra primera titulada Mural de mi ciudad (1975), cuando había alcanzado los setenta y tres años de vida es una equivocación. Es suponer que en él, de pronto, se expresó una sensibilidad hasta entonces desconocida. No es así. En Prieto Figueroa hallamos a lo largo de su existencia una muy afirmada y fina sensibilidad por una cuestión tan...

Revista POLÍTICA

Creada por el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, la revista POLÍTICA ratifica su condición de humanista preocupado por las ideas, por los problemas nacionales, como de aquellos propios de la América del Sur. Desde esta tribuna, Prieto Figueroa se afirma como un curioso y preocupado observador, no en condición de diletante, sino como hombre de acción política, que se propone conocer para actuar sobre las realidades que se discutieron en sus páginas.